Levanta un altar. Que otros te acompañen.
Un altar es un lugar físico donde tu petición vive: se levanta donde estás — la casa de un ser querido, un hospital, un lugar simbólico. Mientras siga ardiendo alguna vela, otras personas pueden sumarse, desde donde sea, con sus propias velas y plegarias.
Elige la vela principal
El color de la vela marca la intención del altar, y su duración, el ritmo.